¿Por qué fracasan las Dietas Veganas?

Existen 6 RAZONES que nos hacen abandonar en el intento de llevar una dieta vegana. En este post te detallo cada una de ellas y cómo atravesarlas para no abandonar en el intento:

1- La Falta de Nutrientes: esto se da en veganos de muchos años que nunca consiguieron una dieta equilibrada. Llegan a un punto tal donde han acabado incluso las reservas del organismo. Dado este punto, la única solución que encuentran es volver a consumir ingredientes animales. Puede ser que su dieta no era variada, evitaban algún grupo de alimentos (legumbres, por ejemplo), o basaban su dienta en alimentos refinados y/o procesados. 

Solución: Todos los nutrientes SÍ se encuentran en el reino vegetal, sólo hay que planificar la dieta para incluir todos los grupos de alimentos y en forma variada: cereales, legumbres, hojas verdes, frutas, verduras, frutos secos, semillas, algas y probióticos. Incluso consumir suplementos de la vitamina B12 si la dieta es vegana estricta.

2- Malestar Digestivo: debido a no saber cómo preparar los alimentos de origen vegetal o cómo combinarlos entre sí, produciendo hinchazón y molestias abdominales.

Solución: adentrarse en la combinación de alimentos para no generar fermentaciones digestivas e introducirse en los principios de la cocina vegana para aprender a preparar cereales y legumbres. Una correcta combinación y elaboración de los alimentos no generará malas digestiones, por el contrario, proporcionará vitalidad y una óptima absorción de los nutrientes.

3- Comprar comida lista o que te cocinen siempre otros: el hecho de no cocinarnos nosotr@s y dejarlo en manos de otras personas nos remite a los 2 puntos anteriores, porque probablemente la dieta no estará completa y tampoco bien combinada. Sin hablar de que estaremos gastando más dinero. 

Solución: amigarnos con la cocina, probar recetas y descubrir nuestra propia versión. Nuestra forma de cocinar es única y cuando descubrás lo divertido que puede ser descubrir nuevos sabores y texturas, cuando comás afuera extrañarás muchos de tus ingredientes.

4- No tener en cuenta el factor emocional del alimento: si nos salteamos este punto y sólo comemos para nutrirnos, llegará un momento en que sentiremos la falta de ciertos alimentos que nos generan sensaciones de calidez, pertenencia o amor. 

Solución: buscar antojos saludables y comidas similares a las que comías antes pero en su versión saludable y vegana, para que no extrañes nada, y te ayude a sostenerte en el cambio en momentos de debilidad emocional. Te permitirá también seguir compartiendo con tus seres queridos y no sentirte excluid@.

5- No contar con el apoyo de nuestro entorno: esto es super importante, somos seres sociales y nos afecta, aunque no queramos, las opiniones e ideas de nuestro círculo más inmediato o de personas por las que sentimos afecto y admiración. 

Solución: hablar con ell@s y explicarles lo que significa para nosotr@s esta decisión, ya que muchas veces no llegan a percibir la importancia de esto en nuestra vida. Pedirles su apoyo y respeto hacia nuestras decisiones y también su ayuda de ser posible. Ya tenemos mucho con lo que lidiar internamente (condicionamientos, hábitos, miedos) como para sentir que quienes nos rodean nos la ponen más difícil.

6- Tomar la decisión de cambiar de alimentación sin un motivo profundo: cuando nos hacemos veganos por “moda”, por bajar de peso, por tener mejor rendimiento sexual o deportivo; lo más probable es que no podamos sostener esa elección por mucho tiempo. Es muy desafiante cambiar completamente tu alimentación, por eso, necesitas una razón muy profunda, que te impacte emocionalmente, para poder sostenerla en los momentos más adversos.

Solución: sincerarnos internamente y ver desde qué lugar proviene esa decisión. En mi caso particular hasta que la violencia hacia los animales no tocó una fibra muy profunda en mí, no pude hacer el cambio completamente.

Existen más razones que pueden llevar a que nunca puedas sostenerte en el cambio de alimentación, pero estas son las que más veo y he experimentado también en mí. Fui vegetariana por 4 años, de los 16 a los 20, y creo que pasé por absolutamente todo. Luego desistí, y creo que uno de los factores que más me afectó fue la falta de apoyo de mi entorno, nunca sentí que me pude integrar ni encontrar personas con mis mismos intereses. Actualmente, esto ha cambiado, las redes sociales nos contactan con personas que buscan lo mismo, y socialmente está más aceptado, por lo menos cuando vas a un restaurant la mayoría entiende cuando le decís que sos “vegan@”.

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